Las Reliquias incorruptas del Santo Profeta Simeón se encuentran en la ciudad de Zadar, Croacia:
Estampa de la pintura mural que se encuentra pintada en la derecha del Altar en la Iglesia del Santo Simeón en Zadar, que nos narra la presentación del Niño Jesús en el Templo en brazos de La Virgen María acompañada de San José, al Santo Simeón en el Templo, delante de la profetisa Ana, en el suelo en una jaula las dos tórtolas o pichones.
Recordamos su bellísimo Cántico pronunciado al contemplar al Niño Jesús, que reconoció como El Salvador, el Hijo de Dios; a quien le pide poder morir en paz, profetizando La Pasión de Jesucristo y anunciando el dolor que padecería por ello su Madre La Virgen Dolorosa, que se relata por los Evangelistas San Lucas y San Juan:
Evangelio según San Lucas: "Cuando llegó el tiempo de la purificación, según la ley de Moisés, los padres de Jesús lo llevaron a Jerusalén, para presentarlo al Señor, de acuerdo con lo escrito en la ley del Señor: "Todo primogénito varón será consagrado al Señor",
Vivía entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón, hombre justo y piadoso que aguardaba el consuelo de Israel; y el Espíritu Santo moraba en él. Había recibido un oráculo del Espíritu Santo: que no vería la muerte antes de ver al Mesías del Señor. Impulsado por el Espíritu fue al templo.
Cuando entraban con el niño Jesús sus padres para cumplir con él lo previsto por la ley, Simeón lo tomó en brazos y bendijo a Dios diciendo: "Ahora Señor, según tu promesa, puedes dejar a tu siervo irse en paz. Porque mis ojos han visto a tu Salvador, a quien has presentado ante todos los pueblos: luz para alumbrar a las naciones y gloria de tu pueblo Israel".
Su padre y su madre estaban admirados por lo que se decía del niño. Simeón los bendijo diciendo a María, su madre: "Mira, éste está puesto para que muchos en Israel caigan y se levanten; será como una bandera discutida: así quedará clara la actitud de muchos corazones. Y a ti, una espada te traspasará el alma".
Había también una profetisa, Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser. Era una mujer muy anciana; de jovencita había vivido siete años casada, y luego viuda hasta los ochenta y cuatro; no se separaba del templo día y noche, sirviendo a Dios con ayunos y oraciones. Acercándose aquél momento, daba gracias a Dios y hablaba del niño a todos los que aguardaban la liberación de Jerusalén.
Y, cuando cumplieron todo lo que prescribía la ley del Señor, se volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret.
El niño iba creciendo y robusteciéndose, y se llenaba de sabiduría; y la gracia de Dios lo acompañaba".
(Evangelio según San Lucas 2,22-40)

La Virgen María y San José Presentan al Niño Jesús en el Templo donde se encuentra el Santo Profeta Simeón y la Profetisa Ana (Pintura del Templo Ortodoxo cercano a Mostar).
Vivía entonces en Jerusalén, un hombre llamado Simeón, hombre justo y piadoso, que aguardaba el consuelo de Israel; y el Espíritu Santo moraba en él.
Había recibido un Oráculo del Espíritu Santo, que no vería la muerte antes de ver al Mesías del Señor.
Impulsado por el Espíritu, fue al Templo.
Cuando entraban con el Niño Jesús sus padres para cumplir con Él lo previsto por la ley, Simeón lo tomó en brazos y bendijo a Dios diciendo:
"Ahora Señor, según tu promesa,
puedes dejar a tu siervo irse en paz,
porque mis ojos han visto a tu Salvador,
a quien has presentado ante todos los pueblos:
luz para alumbrar a las naciones
y gloria a tu pueblo Israel".
Su Padre y su Madre estaban admirados por lo que se decía del Niño.
Simeón lo bendijo, diciendo a María su Madre:
"Mira, este en Israel está puesto para que muchos en Israel caigan y se levanten, será como una bandera discutida; así quedará clara la actitud de muchos corazones.
Y a ti (mujer), una espada te traspasará el alma.
(Evangelio según San Juan 2, 3-11)
Los bellos hechos que protagonizó el Santo Simeón en vida, hombre justo y piadoso a quien El Espíritu Santo le había revelado que no moriría hasta ver al Mesías El Señor, que al final de su vida tuvo la dicha de poder abrazar al Niño Jesús en su Presentación en el Templo, son los siguientes que se narran también en el Evangelio según San Lucas 2,22-40.
http://www.aciprensa.com/navidad/presentaciontemplo.htm
-.Queridos hermanos y hermanas, ¡feliz Navidad!
Jesús, el Hijo de Dios, el Salvador del mundo, nos ha nacido. Ha nacido en Belén de una Virgen, cumpliendo las antiguas profecías. La Virgen se llama María, y su esposo José.
Son personas humildes, llenas de esperanza en la bondad de Dios, que acogen a Jesús y lo reconocen.
Así el Espíritu Santo iluminó a los pastores en Belén, que fueron a la cueva y adoraron al Niño.
Y luego el Espíritu guió a los ancianos Simeón y Ana en el Templo de Jerusalén, y reconocieron a Jesús el Mesias. "Mis ojos han visto a tu Salvador-exclama Simeóon-, aq uien has presentado ante todos los pueblos" (Lc 2,30).
Publicado el 28 de dic. de 2014
"Una pequeña familia que no llama la atención pero que no pasa inobservada, dijo el Papa en el rezo del Ángelus de la Sagrada Familia. Ana y Simeón reconocen en Jesús al Mesías, es el Niño el que acerca a las generaciones porque es la «fuente» de ese amor que une a las familias y a las personas, venciendo toda desconfianza, aislamiento, lejanía. Y recordó la importancia de los abuelos. La Sagrada Familia brinda un mensaje de fe. «Cuando padres e hijos respiran juntos este clima de fe, tienen una energía que les permite afrontar pruebas aun difíciles». En la familia brilla la luz de la misericordia, salvación, verdad. Luz que alienta a dar calor humano donde haga falta por varios motivos paz, armonía,..."
Vídeo:
https://www.youtube.com/watch?v=03478nf4_MM&feature=em-uploademail-smbtn
Vídeo de Su Santidad del día 2-2-2015:
Catedral de Santa Anastasia en Zadar
En el Puerto de Zadar existe un Órgano submarino que aprovecha el oleaje del mar para emitir su melodía cuando entra el agua de las olas
El Santo Simeón, que se conserva incorrupto con todos sus órganos excepto los ojos, desde la época del Nacimiento de Jesucristo a quien tuvo la dicha de abrazar como Niño Jesús, tiene concedido por el Señor el don de interceder por los buenos embarazos
Reliquia del Santo Simeón y Oración al Santo Simeón en croata pidiendo su intercesión:
MOLITVA SV. SIMUNU
La moneda de Zadar se llama "Kuna"
San Juan Pablo II nos habla sobre La Presentación del Niño Jesús en el Templo y el Anuncio de La Pasión por el Santo Simeón:
Estampa familiar del Santo Simeón con una oración en español para la Intercesión de La Virgen de los Dolores profetizados por Simeón, en la hora de la muerte:
"Por el dolor, oh María, -que el anciano con la profecía-
se clavó en ti como una espada.
Haz que en la agonía de la muerte,-fiando en tu protección mi suerte,-goce de la paz del justo."
Uno de los patios del Monasterio
En una visita realizada al Monasterio del Escorial, en la localidad de San Lorenzo del Escorial, Madrid, España; construido por el Rey español Felipe II, bisnieto de los Reyes Católicos Isabel y Fernando.
Se ha comprobado que en la Lista de Reliquias de todos los Santos Canonizados conocidos hasta la época del Rey español, se encuentran las Reliquias del Profeta Simeón, no hemos podido comprobar con exactitud si se trata de sus ojos por la distancia que existe entre los fieles y las bellísimas grandes vitrinas que los conservan y se exponen, ubicadas a los dos lados del Altar Mayor del Monasterio; pero con probabilidad, debido a la gran catolicidad del Rey español, y su enorme poder, puesto que reinó sobre un Imperio donde no se ponía el sol, sean lo único que le falta al cuerpo incorrupto de San Simeón en Zadar, Croacia.
Allí volvimos a orar ante las Reliquias de todos los Santos, excepto según se nos explicó, las de San José; el Apostol Santiago que se encuentra en Santiago de Compostela, y las de San Juan el Bautista.























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